El Juicio a las Juntas fue una bisagra. Comprobó que el camino era el de la palabra. Y que hay valores a defender que son de toda la sociedad. El 18 de septiembre de 1985, Strassera cerró su alegato con una frase para la Historia: "Nunca más". La Sala de Audiencias fue pura emoción y los aplausos, liberadores.
El Juicio a las Juntas enseñó respeto. Respeto a las víctimas. Respeto a los acusados. Respeto a la ley. Durante 5 meses las víctimas fueron contando sus historias.
El juicio les dio voz a las víctimas. Transformó sus relatos en la evidencia que condenó a los comandantes.
El juicio probó que no hace falta torturar para obtener la verdad. Videla, Massera y los demás ex comandantes quedaron presos de su propia estrategia.
El fiscal Strassera representó a las víctimas y a los ciudadanos que pedían justicia, los defensores a los acusados y los jueces, con sabiduría y coraje, llevaron adelante de una manera ejemplar un proceso penal que, aún hoy, no tiene antecedentes en el mundo.
Imperdible la infografía multimedia de Clarín sobre el juicio a las Juntas, donde muestra una reconstrucción virtual de la sala de audiencias. Para ver y para trabajar con los alumnos. Allí colaboró Leicia Gotlibowski extraordinaria ilustradora de LIJ.